Cata · 6 min de lectura

Conservar los cigarros: humidor y punto óptimo

Humedad, temperatura, añejamiento: cómo mantener tus cigarros perfectos y fumarlos en su punto.

Un gran cigarro mal conservado se vuelve mediocre; un cigarro corriente bien añejado puede sorprender. La conservación es la clave. Estas son las reglas esenciales.

La humedad: la regla del 69-72 %

El tabaco está vivo. Conserva tus cigarros entre 68 % y 72 % de humedad relativa. Demasiado seco, el cigarro arde rápido y se vuelve áspero; demasiado húmedo, tira mal y se enmohece. Un humidor con higrómetro (o sobres tipo Boveda) es imprescindible.

La temperatura: en torno a 18 °C

Apunta a 16–20 °C. El calor favorece los huevos del escarabajo del tabaco (lasioderma). Evita el sol directo y los cambios bruscos.

El punto óptimo

Cada cigarro tiene un periodo ideal — su punto óptimo — cuando sus aromas son más armoniosos. Depende del origen, la fuerza y el formato: un cubano fuerte suele ganar con 1 a 3 años de reposo, mientras un formato suave se fuma antes. Antes de su punto, el cigarro está «en reposo» o «afinando».

¿Cuánto añejar?

No hace falta añejar indefinidamente: pasada su ventana, el cigarro se apaga y pierde intensidad. Lo ideal es fumarlo durante su punto — ni demasiado pronto, ni demasiado tarde.

La bodega inteligente de Youmidor calcula el punto óptimo de cada cigarro y te avisa cuando llega a su mejor momento.